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DESCUBRA Y TRANSPORTESE EN EL FASCINANTE MUNDO DE LOS ENIGMAS QUE ACOMPAÑARON Y COEXISTEN CON LA HUMANIDAD DESDE SIEMPRE

ENIGMAS DE UN PASADO OLVIDADO


Por: Fernando Salvador Matoldo

La historia de la humanidad está llena de sorpresas que hasta el día de hoy no dejan de sorprender a investigadores, científicos, y hasta curiosos, quienes todos estos quedan desconcertados frente a nuevos descubrimientos realizados en relación a evidencias que no encajan absolutamente de acorde a lo que la historia que nos enseñaron desde chicos o de la adolescencia. Las Pirámides de Egipto- Las Pirámides de los Templos Mayas en Méjico- Los monumentos megalíticos de Stonehenge en Inglaterra- y la desaparecida ciudad de la Atlántida son algunos de los ejemplos más destacados, en el momento de referirnos a las antiguas civilizaciones desaparecidas. En casi todas las culturas de la tierra nos hablan de una gran humanidad que existió hace miles de años, de las cuales nunca tuvimos conocimiento alguno. Es aquí donde encontramos a los llamados Gigantes y Dioses que habitaron un lugar determinado de nuestro mundo. Pero es evidente que si existieron gigantescas construcciones que datan de cientos de miles de años, sin la intervención del hombre moderno, y donde surge la gran interrogante de donde no podemos explicarnos y preguntarnos ¿quien las realizó?, es donde debemos detenernos y pensar que por algo existen legados de culturas que nos hablan de estos personajes omnipotentes- ya sea por su aspecto físico y/o de su gran conocimiento- para tener en cuenta que además de todo esto existe una gran cantidad de datos referentes a lo que nuestros conceptos de hoy lo entendemos como “Explosiones Atómicas, y cosas por el estilo de Extrañas Maquinas Voladoras” por dar un ejemplo.

Ahora bien…
¿Si existió una antigua humanidad, porque desapareció?

¿Qué fue exactamente lo que sucedió?- ¿A sido una humanidad desaparecida que por culpa de su alto grado tecnológico que poseían tuvieron un lamentable final inesperado, para que se produzca su extinción?- ¿O simplemente continúan algunos de estos ocultos en debajo de la superficie del planeta?- Si todo esto es así, ¿A caso no estaremos repitiendo lo mismo nosotros hoy en día que aquella humanidad olvidada, por medio de artefactos tecnológicos que generan guerras y muertes en nuestros días, llevándonos a una lenta desaparición de nuestra especie, y cometiendo los mismos errores que aquella civilización, si la causa fue por parte de la misma?

La historia de la humanidad está llena de sorpresas, que hasta el día de hoy no dejan de sorprender. A continuación podrán conocer algunos de estas evidencias, que verdaderamente no dejan de sorprender.


Pisadas fuera de tiempo

Refiriéndonos a un tema netamente científico con respecto a los dinosaurios, sabemos que durante 135 millones de años dichos seres dominaron el Planeta Tierra por facultades y poder. Ningún ser humano vio jamás a un dinosaurio con vida, ni siquiera el Australopithecus, vínculo del hombre actual con sus antepasados. Ahora bien, hay ciertos misterios que sin ninguna explicación científica tiran al suelo estas teorías, como las huellas halladas en el Valle de los Gigantes (Texas, Usa).

En el, se descubrieron unas pisadas perfectamente nítidas de un dinosaurio en el río Paluxy. Dichos terrenos datan del período cretáceo, a fines de la era mesozoica: 140 millones de años. En ese mismo lugar se halló la huella de un pie humano, como si ese hombre estuviese persiguiendo al gran saurio. Entonces, si ese hombre pudo ver un dinosaurio vivo no hay correspondencia con la teoría científica. Lo cierto es que en el Valle de los Gigantes hay cientos de pisadas de dinosaurios de distintas especies, entre las cuales a veces aparecen numerosas huellas humanas de gran tamaño.

Además, en 1931 se encontraron marcas de pies humanos que databan de 250 millones de años. Diez de ellas fueron halladas a algunos kilómetros al nordeste de Mount Vernon. La historia de la humanidad no siempre es como dicen los libros...


Las pisadas humanas de Laetoli, Tanzania

En 1979, Mary Leakey, la esposa de Louis Leakey, uno de los antropólogos más importantes del siglo XX, encontró unas huellas humanas sobre ceniza volcánica en Laetoli (Tanzania). Las pisadas tenían una antigüedad aproximada de 3,6 millones de años y pertenecían a tres individuos. El hallazgo fue examinado por expertos en huellas, antropólogos y otros especialistas que aportaron sus conclusiones documentales al National Geographic y a otras revistas científicas. La observación de las imágenes de las huellas revela que apenas difieren de las de un ser humano moderno.

Sin embargo, es sorprendente que a pesar de que este hallazgo sugiera la existencia del hombre hace millones de años, los científicos han concluido que pertenecen al Australopithecus, pese a que la características de este homínido de hace cuatro millones de años no encajan con las citadas huellas. Mary Leakey, por su parte, dice que las pisadas podrían pertenecer a un simio cuyos pies guardarían un gran parecido con los del ser humano. Si se hubiera tratado de un hallazgo aislado, la hipótesis oficial tendría sentido, pero la existencia de utensilios artificiales localizados también en el periodo precámbrico, contradice su versión.

Por tanto, la existencia de objetos que necesitan a un ser inteligente para ser fabricados refuerza la hipótesis de Cremo y Thomson: las pisadas de Laetoli son humanas y se remontan a cientos de millones de años atrás.


La Huella de Zapato

En 1968, William J. Meister, dibujante y coleccionista de trilobites, encontró la huella de un zapato en terreno de pizarra cerca de Antílope Springs, Utah. La muesca apareció cuando Meister abrió el bloque de pizarra. En el interior de la huella se observaban fósiles de trilobites, unos artrópodos marinos ya extinguidos. La pizarra con la huella y los fósiles de trilobites tenían entre 590 y 505 millones de años de antigüedad. Meister describió su hallazgo en un artículo publicado en Creation Research Society Quarterly:

"La marca del talón estaba incrustada en la piedra tres milímetros más que el resto de la huella. La pisada parecía pertenecer al pie diestro, porque el calzado estaba más desgastado en el lado derecho del tacón, como sucede en cualquier zapato de ese pie". En el mismo artículo se mencionaba también cómo el 4 de julio de 1969, el Dr. Clarence Coombs, del Columbia Union College de Maryland, y Maurice Carlisle, geólogo, visitaron el lugar del descubrimiento.

Tras las excavaciones, Carlisle encontró, en el mismo nivel de la huella, una capa de barro que le convenció de la consistencia de aquella pisada fósil, ya que el barro demostraba que el pie ejecutor había estado alguna vez sobre la superficie. Sin embargo, los científicos rechazaron el descubrimiento argumentando que se trataba de una rareza, de un simple capricho de la erosión.


La Suela de Zapato

El 8 de octubre de 1922, el diario New York Sunday American publicó un interesante artículo titulado: "El misterio de la suela de zapato petrificada hace cinco mil millones de años de antigüedad".

Era una de esas informaciones que atrapan la atención del lector al instante. El autor, el Dr.W.H. Ballou-Ballou, explicaba que un ingeniero de minas y geólogo llamado John T. Reid se topó con la desconcertante huella mientras buscaba fósiles en Nevada. El examen de la misma reveló que se trataba de una huella correspondiente a un pie calzado, al que incluso se le adivinaban las marcas de hilo de coser y hasta las muescas generadas por el continuo roce del talón.

Reid trasladó su insólito fósil a Nueva York, donde intentó interesar a los científicos del Museo Americano de Historia Natural, aun que la respuesta que recibió fue tajante: "La huella es la mejor imitación de un objeto artificial que jamás hayamos visto".

A pesar de todo, confirmaron que el sedimento donde apareció la huella se formó en la era triásica. El veredicto de la clase científica no satisfizo a Reid, que encargó nuevos análisis y fotografías a un químico del Instituto Rockefeller. Las nuevas aportaciones dejaron poco espacio para la duda: la suela era obra humana.

Pero, ¿quién fabricaba zapatos hace 200 millones de años?


Aquí podemos apreciar la famosa huella del zapato hallada en 1968 por el dibujante y coleccionista de trilobites- William J. Meister, mientras que en la fotografía se aprecia perfectamente que este zapato en su momento aplastó a unos de estos Trilobites-(590 y 505 millones de años de antigüedad), para dar una fecha casi exacta de la antiguedad de dicho zapato, además de otra evidencia fotográfica de un pie humano bastante amplio, junto con la huella de una pisada de Dinosaurio en el Río Paluxi, en el Valle de los Gigantes (Texas- Estados Unidos).

Fuente:
www.artigoo.com/ Recuerdos del Futuro


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Video por: escarmtz

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